sábado, 31 de enero de 2015

César Rengifo: la necesidad de un arte enraizado en el pueblo


"Lo que tenemos que tener claro es de que toda la cultura viene del pueblo, todas las creaciones fundamentales vienen del pueblo, y que las clases dominantes se apropian de esa cultura", afirmaba César Rengifo en el documental sobre su vida y obra realizado en 1975, por Pedro Riera, Juan Plaza y Jesús Mujica, del grupo Teatro del Triángulo.
César Rengifo fue dramaturgo, poeta, periodista y pintor. Nació en 1915 en Caracas, y el 2015, con motivo del centenario, fue declarado su año por el presidente Nicolás Maduro.
Jesús Mujica, quien fue entrevistado en el programa Danzantes del Movimiento Pensante que transmite Alba Ciudad 96.3 FM todos los miércoles de 4 a 5 pm, se refirió a la importancia histórico-política de Rengifo: "Se le debe algo muy importante: su ideario, que tiene que ver con toda la problemática petrolera, el antimperialismo, la determinación de los pueblos, la soberanía, Simón Bolívar".
El artista venezolano, fallecido en 1980, fue inspiración política para muchos. Entre ellos para Hugo Chávez: en la Academia, cuando era cadete, montaban la obra llamada "Una espiga sembrada en Carabobo"; en el 2004, cuando inició la Campaña de Santa Inés comenzó con el texto "Lo que dejó la tempestad"; y, en el 2012, en la Campaña de Carabobo también comenzó su alocución con la Espiga de Rengifo.
César Rengifo estudió en varios países: en Venezuela, Chile, México. En cada lugar pudo aprender más de las artes del continente, de la realidad social y cultural de América Latina, de las íntimas vinculaciones entre arte y política.
"Cuando un artista latinoamericano está haciendo una obra genuinamente latinoamericana, enraizada con su nacionalidad, enraizada con su realidad revolucionaria, y expresa verdaderamente los sueños, anhelos, angustias de su país, está manifestando, ya en eso, parte de la gran revolución que se está haciendo en América Latina y cuya expresión máxima la encontramos en México con Siqueiro, con Orozco, en Brasil con Portinari", afirmaba Rengifo en el documental al reflexionar sobre la situación cultural americana.
Gran parte de la vida artística de Rengifo se desarrolló bajo la IV República. Por eso, explicó Jesús Mujica, "estuvo marginado, le aplicaron la muerte laboral, no lo empleaban para dar clases, no le compraban sus obras, no podía exponer en ninguna galería ni mueso, no recibía aportes del Estado".
Su ubicación fue clara: del lado de los campesinos, los éxodos a las ciudades, los pueblos indígenas, la historia, sufrimientos y anhelos de los de abajo. Una muestra de ello ha quedado a la vista para quienes caminen por el centro de Caracas: el mural de Amalivaca, una narración del mito de la creación del mundo para varios pueblos indígenas del hoy territorio venezolano.
Y esa obra, como muchas otras, es también una reivindicación de esos pueblos: sus oficios, saberes, cimientos de la identidad nacional hoy valorada pero antes negada. "Me he puesto, desde que me inicié en mi trabajo artístico definitivo, tanto en el teatro como en la pintura, a expresar a Venezuela, su sociedad, con todas sus contradicciones, y sobre todo dejar, esta es una misión sumamente alta, dejar un poco en el teatro sobre todo, parte de lo épico de nuestro pueblo", afirmaba Rengifo.
Su debate, de esta manera, a concepciones artísticas que siempre ̶en todo el continente ̶ han valorado lo extranjero antes que lo nacional: "Hay muchos directores venezolanos y extranjeros con una mentalidad colonial, piensan que imitando al exterior, montando lo que se arma afuera, es que ellos pueden ganar créditos, y sienten un gran desprecio por las obras venezolanas".
Por estas cuestiones fue que Nicolás Maduro decretó el 2015 como el año de César Rengifo: "Hay que traerlo a la vida, a la juventud, he creado el Movimiento de Teatro Juvenil e Infantil César Rengifo, para llevarlo a las escuelas, a los liceos, y los niños crezcan conociendo a Rengifo". Porque su obra, su narrativa artística enraizada en lo nacional y popular no ha perdido vigencia, es una ventana hacia la historia venezolana.
Este año, entonces, César Rengifo volverá de muchas maneras. Entre otras cosas, la Compañía Nacional de Danza armará un montaje dedicado a su vida, el Centro Nacional de Teatro dictará un curso nacional de dramaturgia a su nombre, y la Cinemateca hará una entrega masiva del documental en la Feria Internacional del Libro de Venezuela.
"La lucha en América Latina se está manifestando en el campo de lo científico, lo literario y lo artístico", decía Rengifo, poniendo el acento en un aspecto que hoy guarda la misma urgencia: la batalla cultural, por las ideas, los sentimientos, la estética, el sentido de la vida.
T/ Marco Teruggi

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